Del “perrito goloso imperial” y otras historias. #Cuba #USA

Por Marcos Torres @Marcostropero

Estoy seguro que a más de uno les levanté del letargo los recuerdos pueriles (esa era la idea ¿no?).

“El perrito goloso” es un juego de niños que se desarrolla en grupo y trata, en esencia, sobre un perrito que se come un pastel a escondidas y los niños toman la decisión de atraparlo.

Ahora.

Metafóricamente hablando mi “Cubita bella” hoy mismo representa ese ansiado pastel, y el “perrito” es el imperialismo, y no digamos solo “imperialismo”, sino también todo lo que representa el poderío financiero y comercial y que, a la larga, es la esencia de este sistema político que tiende a deshumanizar al ser humano para convertirlo en un autómata y que cumplirá fielmente el “sacrosanto ciclo capitalista”: vive, trabaja, consume y muere.

Ahora resulta que un burujón de empresas extranjeras (entre las que destacan las norteamericanas) están en Cuba haciendo negocios: empresas de telecomunicaciones, hoteleras internacionales, de transporte, navieras, agrícolas, etc, etc, etc,. y todas queriendo cortar un pedazo de este pastel, que luego de la arrancada que diera Obama hace unos meses se ha convertido en una especie de meta comercial.

Pero me siento en el deber de alertar a nuestras huestes y a las otras no tan nuestras: ¡Cuba va a seguir siendo socialista!

¡Si porque tal parece que Cuba está muy necesitada! ¡Como si lo más importante fueran las relaciones con los EEUU y ya! ¿Acaso vamos a olvidar la historia? Creo que no.

Ta’ bueno eso de la interculturalidad y todo, que debe ser bajo principios de igualdad, respeto, diálogo horizontal, sinergia, comunicación, comprensión mutua, etc, etc, etc, pero estoy convencido que el día que se pasen de la raya y quieran venir a imponer una “Doctrina Monroe” a la moderna y fuera de lugar, nuestra parte hará un uso soberano de nuestras “agallas” y bajo los principios que rigen y siempre han orientado nuestra política tanto exterior como doméstica, los vamos a mandar lejos, lejos… muy lejos.

Cuba puede representar un pastel desaeable. Ok. No lo discuto. No me meto en eso. De echo lo aplaudo y que vengan todos los que quieran a invertir sin mala idea en mi terruño, que los recibiremos con los brazos bien abiertos y con toda la buena fe que profesamos (como se lo demostramos a Hollande en el Paseo del Prado, en una demostración de civismo), pero teniendo en cuenta que no todos los que vendrán, querrán pagar el precio justo por su porción del pastel.

Sólo entonces, y haciendo uso de nuestros recuerdos pueriles, cantaremos a toda voz: “Préndelo, préndelo, por goloso. Préndelo, préndelo, por goloso”. Y los prenderemos ciertamente.


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s