¿Quedará en el pasado la Guerra No Convencional contra Cuba?

Por: José Ramón Rodríguez Ruiz
La Guerra No Convencional de EE.UU. contra Cuba (4ta Parte y final)

¿Quedará en el pasado la Guerra No Convencional (GNC) contra Cuba?

La interrogante planteada en nuestro anterior artículo, debe ser abordada partiendo de un contexto general.

Para el gobierno de EE.UU., la GNC es en la actualidad más relevante que nunca. Su historia, que se remonta hacia finales de la Segunda Guerra Mundial, observó en el último quinquenio un violento realce, convirtiéndose en un comodín de la baraja imperialista, especialmente luego de la Primavera Árabe, cuyos ecos aún resuenan en Siria y cuyo influjo de derrocar gobiernos avanzó hacia Europa impactando naciones como Ucrania, y cruzó el Atlántico para intentar similares métodos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela.

 Nada de eso fue casual. Para EE.UU., la GNC es una “herramienta político-militar de utilidad estratégica, que bajo ciertas circunstancias, puede proveer la única opción factible para el alcance de los objetivos del gobierno, cualesquiera que estos sean, para influir, coaccionar, interrumpir o derrocar a un gobierno o autoridad gobernante; moldear actitudes o influenciar el comportamiento de poblaciones relevantes […] aplicando de forma directa o indirecta el poderío nacional de EEUU”.1

Su elevado nivel de riesgo político y su carácter mayormente encubierto la definen como una operación especial, generalmente invisible para sus víctimas, al menos, en sus primeras fases.

Según la doctrina de EE.UU. sobre la GNC, la primera fase de una campaña de este tipo, denominada Preparación, comienza probablemente después de “años de Preparación del Ambiente Operacional que pueden crear las condiciones para una rápida transición desde una etapa de creación de condiciones (shaping en la terminología estadounidense) a la primera fase oficial de la campaña de GNC”.2

Durante esta “preparación”, la participación de EE.UU. puede no ser notable, ni tener influencia negativa alguna en sus relaciones con el “país objetivo.

Las acciones dirigidas a preparar el ambiente para una campaña decisiva de GNC incluyen esfuerzos que también implican altos niveles de involucramiento de las agencias e instituciones del gobierno estadounidense, coherentes con el tipo de interacciones que el imperialismo sostiene con las naciones del Tercer Mundo.

En el caso del escenario bilateral actual entre Cuba y EE.UU., es notable que, aun después del 17 de diciembre de 2014, subsisten esfuerzos considerables en virtud de “preparar el ambiente” para tal fin, pues como sus propios ejecutores señalan: “estas actividades normalmente preceden, a veces en años, las operaciones que deben apoyar”.3

Evidencias de esos esfuerzos, constituyen la persistencia de la agresión mediante distintas plataformas comunicacionales, entre las que sobresalen la televisión satelital, la Internet y la telefonía celular, que como ya hemos mencionado, cumplen lo que en la doctrina de la GNC se denomina Actividades de Información. Las intenciones de “incrementar el acceso de Cuba a las comunicaciones y su capacidad para comunicarse de manera libre”4 pudieran servir al fin anterior, en caso de persistir en este tipo de métodos.

Son evidencias también el reconocimiento, por parte del gobierno de EE.UU., de una supuesta “sociedad civil cubana”, algunos de cuyos “representantes” pudimos ver en la reciente Cumbre de las Américas en Panamá, a codo con terroristas cuya culpabilidad en varios de los tristes hechos que hemos relatado en esta serie de trabajos está más que probada. Mientras EE.UU. pague y aliente a personas para intentar subvertir el orden interno en Cuba, la GNC no quedará en el pasado.

“Fortalecer a la sociedad civil cubana”; “empoderar al naciente sector privado cubano […] para así mejorar su nivel de vida y obtener una mayor independencia económica del estado”, son solo algunas de las líneas de la nueva política y parecieran objetivos nobles pero, como dijera el Maestro: lo esencial en política es lo que no se ve.

Como ha expresado el General de Ejército Raúl Castro Ruz: “nadie podría soñar que la nueva política que se anuncia acepte la existencia de una Revolución socialista a noventa millas de la Florida”, 5 lo cual nos permite no olvidar la existencia –o mejor dicho– la insistencia en un fin, pero ¿cuál será el método?

Queda claro que lo hecho hasta ahora ha formado parte de un “enfoque fallido”. Así lo han reconocido. Para lograr el mismo resultado deben emplearse “nuevos” métodos, quizás análogos a aquellos que pedía el señor Dulles en 1960 y que citamos en la primera parte de este trabajo.

En la última década los métodos para derrocar gobiernos se han perfeccionado al punto de que la ocurrencia de efímeras “revoluciones”, ocultan eficientemente las manos que han movido los hilos detrás del escenario y las que luego recogen los frutos de la nueva situación creada.

A tono con lo expresado por la mayoría de los líderes de Nuestra América en el más reciente cónclave regional, los pueblos al sur del río Bravo debemos prestar especial atención a las lecciones de la historia. Ese ha sido el objetivo de las ideas expuestas en estos trabajos.

Creemos en la posibilidad de que las agresiones encubiertas y las conspiraciones puedan quedar en el pasado, pero no tardaremos en identificarlas y denunciarlas mientras se insista en avanzar por esos caminos, históricamente condenados al fracaso.

La conclusión de esta serie de trabajos nos fue sugerida por un comentario de una compañera lectora a una de las primeras partes, donde se empleó la palabra “amistad” para definir el actual momento histórico de las relaciones entre Cuba y EE.UU.

No creemos que sea imposible la amistad entre los pueblos de nuestros dos países, ni hemos sido nosotros quienes la hemos impedido, pero para que ello suceda muchas cosas deben quedar en el pasado y entre ellas, las actividades subversivas y encubiertas que desde el triunfo mismo de la Revolución, han formado parte de la GNC de EE.UU. contra Cuba.

Referencias:

1. Publicación de Técnicas del Ejército 3-05.1 “Guerra No Convencional”, Escuela y Centro de Guerra Especial del Ejército de EE.UU. “John F. Kennedy”, Septiembre de 2013. Ver enhttp://www.cubadefensa.cu/sites/default/files/atp_3-05.1_gnc_esp.pdf

2. Ibídem.

3. Ibídem.

4. Ver documento “Un nuevo rumbo para Cuba” enhttps://www.whitehouse.gov/issues/foreign-policy/cuba-pol��tica

5. Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, en la III Cumbre de la Celac, Costa Rica, 28 de enero de 2015.


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