Cuba no puede faltar.

Arthur González/Mi Cuba X Siempre

En su insistencia por tergiversar la realidad cubana y fortalecer la matriz de opinión en su contra, en New York el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), confeccionó en abril una lista de los diez países con mayor censura de prensa, donde no podía faltar Cuba.

Los cubanos no le dan importancia a esa acción que responde a la Guerra Psicológica estructurada por la CIA, USIA y el Departamento de Estado, que no ha logrado sus objetivos, a pesar de los millones malgastados que solo sirven para enriquecer a funcionarios de ese emporio.

 Asalariados en Europa se hicieron eco de la noticia, aunque en la práctica ya nadie se deja embaucar y mientras el reconocimiento internacional de Cuba crece cada día.

Los que tienen la Guerra Psicológica contra Cuba como un medio de vida, temen perder su trabajo, algo que puede ocurrir con la apertura de Cuba al mundo y del mundo hacia ella, como solicitó el Sumo Pontífice Juan Pablo II durante su viaje en 1998.

Carlos Lauría, Coordinador de programas en las Américas del CPJ, afirmó que Cuba ha mejorado respecto a los años 2006 y 2012, pero aun los medios impresos y audiovisuales están bajo el control absoluto del Estado y se continúa tomando “represalias” contra los periodistas críticos mediante el empleo del “hostigamiento”, la “vigilancia” y las “detenciones” de corta duración.

Pero a este Coordinador se le olvidó decir que en Cuba no hay periodistas desaparecidos, torturados ni asesinados como ocurre en otros países, y que los cubanos calificados como periodistas “independientes”, son fabricados por diplomáticos norteamericanos acreditados en La Habana.

Los “independientes”, no son graduados de ninguna universidad, son solo contrarrevolucionarios asalariados de Estados Unidos que reciben cursillos en la misión diplomática yanqui, para alimentar campañas mediáticas y crear una Cuba virtual en las redes sociales.

La periodista del diario ABC de España Carmen Muñoz, escribió el pasado 22 de abril:

“…no ha existido la voluntad política de la tiranía totalitaria encabezada por los Castros para proporcionarle mayor acceso a la población cubana” y añadió a su respaldo a la lista: “La tiranía puede disminuir grandemente esa censura de manera inmediata eliminando el bloqueo de las ondas radiales y televisivas…”

Lastimoso artículo de una profesional que emplea su tiempo para tergiversar la verdad, olvidándose de la historia real.

Esta señora parece no haber leído los documentos del gobierno de Estados Unidos y la CIA, sobre las operaciones de Guerra Sicológica ejecutadas contra la Revolución cubana, pues para informar a la opinión pública hay que tenerlos presentes.

En el libro Foreign Relations of United States, volumen VI, Cuba, 1958-1959, del Departamento de Estado, se puede analizar el documento 278 ubicado en las páginas 458-466, titulado “Despacho de la Embajada en Cuba al Departamento de Estado”, fechado el 14 de abril de 1959, donde se hacen algunas recomendaciones, entre ellas:

-“Tratar de aislar a Castro de la influencia comunista. Podría estimularse una campaña de prensa, la cual enfocaría las luces sobre los comunistas en posiciones de importancia”.

-“Denunciar las actividades comunistas locales en la prensa de Cuba, de Estados Unidos y en el mundo libre”.

A solo 4 meses del triunfo ya Estados Unidos diseñaba campañas mediáticas para ahogar a la Revolución.

El 17 de marzo de 1960 el presidente Eisenhower, le aprobó a la CIA el 1er “Programa de Acciones Encubiertas”, el cual contemplaba: “provocar la sustitución del régimen de Castro por uno que […] sea más aceptable para Estados Unidos”.

Para lograrlo diseñaron medidas y entre ellas:

“Crear una oposición cubana responsable…”; “Iniciar una poderosa ofensiva propagandística en nombre de la oposición declarada” y “Crear una organización secreta de inteligencia y acción dentro de Cuba”.

Con el propósito de respaldar la propaganda gris, la CIA construyó una emisora radial clandestina que transmitía por onda larga y corta, ubicada en la isla hondureña de Swan. Los guiones fueron hechos en Estados Unidos y se transmitían electrónicamente hasta el lugar de la emisión.

Dicho documento asegura:

“La CIA ha instrumentado el apoyo a estos esfuerzos por medio del aliento, ayuda a la negociación y proporcionando algún material para la transmisión”.

El 10 de diciembre de 1962, Edward R. Murrow de la USIA, envió un memorándum al director de la CIA diciéndole:

“En el supuesto de que la política de Estados Unidos hacia Cuba continúe siendo la de ejercer presiones económicas […] se recomienda que las transmisiones de los exiliados cubanos estimulando el sabotaje económico y la resistencia pasiva, pudieran jugar un valioso papel. Esta recomendación también supone que la CIA pueda ejercer una cierta orientación y control sobre esas transmisiones”.

El “Programa de Sabotajes contra Cuba” de la CIA, del 16 de abril de 1963, establece:

“La USIA tiene un entusiasmo renovado por la propaganda anticastrista, pero todavía depende de la CIA hacer el trabajo sucio en la guerra psicológica. Una táctica probada de la CIA – la campaña del rumor – fue puesta en acción para disuadir a los ciudadanos de otros países para que no visiten Cuba”.

Son miles los documentos que prueban cómo EE.UU. trabaja para establecer una imagen negativa de Cuba y por tanto la defensa obligada de la isla para protegerse.

Los pueblos del mundo ya no se dejan engañar y conocen perfectamente quien es el verdadero censurador del Mundo, pues como expresara José Martí:

“Ni los que sienten ni los que piensan aceptan hoy lo que no sucede de un modo palpable y visible”.


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